Marcos Díaz le apuntó a dirigentes y compañeros: «Me soltaron la mano»
28-11-2025 Tras rescindir su contrato, el arquero no se guardó nada. Palazos a la CD y al plantel: «Me hicieron sentir el único responsable».
Lejos del panorama que había imaginado en su vuelta a Colón, Marcos Díaz rescindió su contrato y se fue por la puerta de atrás del club sabalero. Responsable en varios goles, peleado con compañeros y dirigentes, y separado del plantel, así transitó su última etapa en la institución del barrio Centenario. Consumada su salida, el arquero rompió el silencio y habló de todo y de todos.
“No es el año que hubiera querido tener por todo, por mí, por el club que me vio nacer, porque la expectativa y la ilusión era otra y hubiera querido que la realidad sea otra. Todos los días me pregunto qué le pasó a Colón este año, habíamos arrancado bien con una idea y una expectativa muy grande, no sé qué pasó y por qué se fue perdiendo todo”, dijo en una extensa entrevista concedida a La Central Deportiva, programa de radio Cadena 3 Santa Fe.
El punto de inflexión en el año fue su pelea con Martín Minella, cuando el entrenador de la reserva había sido subido a primera. «Me sorprendió haberme quedado afuera con tanto tiempo de antelación, de parte de la dirigencia, nunca pensé que me podía llegar a pasar y más no dándome una explicación”, dijo Díaz y añadió: “A mí me separó Minella, por lo que había pasado en el partido que no viajé a Chaco. Me sorprendió porque lo habíamos hablado y había quedado todo claro, nos habíamos pedido disculpas mutuamente. Me sorprendió que mienta de la manera que lo hizo. Se lo expliqué a la dirigencia y a mis compañeros, necesitaba descansar mentalmente, por eso pedí no viajar, pero nunca faltándole el respeto a nadie”.
El portero contó que habló con varios referentes del plantel antes de ese viaje y también les apuntó con sus críticas: “Me soltaron la mano, después de lo que pasó no hubo más charlas, íbamos a tener una reunión que nunca se hizo, de parte de ellos. Yo siempre estuve a disposición y esperaba esa reunión que finalmente no se dio. Me sorprendió y me dolió, no era el momento de hacer eso por cómo venía el grupo”.
En ese contexto, Díaz admitió que pensó que las cosas podían cambiar con la llegada del actual entrenador rojinegro, Ezequiel Medrán. “Le dije que iba a estar para lo que sea, no necesariamente para jugar. Yo quería estar en el grupo, porque era parte responsable de la situación y tenía que estar ahí. Nunca nadie me dio ninguna explicación. El grupo tampoco hizo nada por mí. Estoy tranquilo porque soy frontal, pero desde el plantel no hubo vuelta, me hubiese gustado que, si había algo, me lo digan”.
Díaz fue mucho más allá con sus dichos: «Se ve que fui muy mala persona y no me di cuenta”, dijo con ironía y continuó apuntando a dos referentes: “Jamás hablé mal de un compañero. Al Pulga (Rodríguez) lo conocía de haberlo enfrentado. Tuve una charla con él, traté de que esté todo claro, pero nunca pude volver. Pensé que con (Emanuel) Gigliotti había buena relación, pero después de pasado todo esto, veo que no. Y como lo digo de él, lo digo también de todo el plantel, parece que yo era la naranja podrida, se me dio a entender eso, y no tuve ningún respaldo. Nunca recibí un mensaje o llamado de nadie”.
Por último, el ex arquero de Boca y Huracán afirmó que es mentira que nunca quiso arreglar su desvinculación. «Nadie me llamó antes para buscar una salida, nunca encontré respuestas del otro lado”. Y sentenció: «Mi etapa en Colón está cerrada. Tenía otra ilusión, me duele y me va a seguir doliendo”.