Santa Fe, 13-03-2026
Capital de Noticias

Un sicario acusado de seis homicidios sería condenado a 32 años de prisión

26-06-2025

Es miembro de una banda que se dedicaba a matar soldaditos narcos. Acordó la pena en un juicio abreviado que ahora debe ser homologado.

Laureano Orlando Ruiz Díaz, apodado «Patota», fue sentenciado a 32 años de prisión, luego de haber sido encontrado culpable de seis homicidios cometidos en Santa Fe y Sauce Viejo. El condenado era miembro de una banda llamada “La Mafia Matando Pulgas”, ya que se dedicaba a matar soldaditos narcos vinculados a un matrimonio de traficantes que hoy están condenados y presos.

El acuerdo judicial, lo encuentra a «Patota» penalmente responsable de seis homicidios (dos como autor y cuatro como coautor) y de dos tentativas de homicidios. Todo eso, cometido en un lapso de seis meses.

Saga sangrienta

El primer crimen sucedió el 24 de septiembre del 2021, cuando junto a dos hombres, mataron a Marcos Gauna e hirieron a otros dos personas, en una peluquería de Menchaca al 9700 de la ciudad de Santa Fe.

El segundo caso se produjo el 27 de noviembre del mismo año, en Sauce Viejo. Otra vez secundado por dos hombres, Ruiz Díaz protagonizó un tiroteo en inmediaciones de Alisos y Estrella Federal, donde murió Lautaro Chiani.

El tercer homicidio ocurrió el 16 de febrero del 2022, cuando “Patota” y otros cómplices fueron en auto hasta la casa de Emanuel Sánchez, ubicada en Lamadrid al 1100 de Santa Fe, y lo mataron por una deuda económica que no había saldado. La víctima recibió un disparo en la cabeza.

La sangrienta saga continuó el 13 de abril, con un hecho que tuvo mucha resonancia, ya que ocurrió en la puerta del boliche «La Loca», que funcionaba en Sarmiento y Fray Justo Santa María de Oro. Hasta allí, a bordo de un vehículo y con tres acompañantes, llegó «Patota» y le pegó dos tiros a Gonzalo “Pandu” Ojeda. El joven asesinado estaba vinculado al matrimonio narco conformado por Lorena Melgarejo y Claudio “Pulga” Casco, condenado por bajar una avioneta con droga en un campo de la localidad de Naré. En la huida, también se tirotearon con integrantes de otra banda, dejando un saldo de diez detenidos y cuatro prófugos.

En tanto, los últimos dos crímenes sucedieron el 30 de abril de ese año, en el interior de una casa de Larrechea al 9400. Allí fueron asesinados Mario Mertes y Mario “Ojón” Falomir, quien, paradójicamente, había participado junto a Ruiz Díaz en dos de los anteriores crímenes.