Santa Fe, 13-03-2026
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El mensaje navideño de Fenoy: «El pesebre es revolucionario y contracultural»

21-12-2025

El arzobispo de Santa Fe emitió su tradicional comunicado y lamentó que esté de moda la palabra «enemigo».

Como ocurre tradicionalmente, el arzobispo de Santa Fe, monseñor Sergio Fenoy, en conjunto con el obispo auxiliar, monseñor Matías Vecino, emitió el mensaje de la Iglesia para esta Navidad. Previamente, ambos compartieron el escrito con un grupo de periodistas que fueron invitados a un encuentro de diálogo desarrollado en la Universidad Católica.

En ese marco, Fenoy expresó que la primera parte del mensaje «muestra la paradoja de la Navidad: un pueblo que esperaba un salvador revestido de poder, de guerra y dominio, y Dios que responde con un niño, inerme e impotente, pero lleno de amor y necesitado de amor». El arzobispo continuó explicando que esa paradoja se traslada a la vida cotidiana: «Todos queremos un mundo mejor; para nosotros los creyentes, ese mundo comienza en el compromiso con la fe, pero hay mucha gente empeñada en cambiar actitudes que nos hacen mucho mal».

Asimismo, afirmó que el pesebre propone un mensaje «revolucionario y contracultural. Hay que volver a refrescar los pesebres vivientes. La gente se conmueve cuando ve un bebé. Dios ha querido entrar así por esa puerta de la sorpresa y de la ternura».

El mensaje completo

«Cuando un silencio apacible envolvía todas las cosas, y la noche había llegado a la mitad de su rápida carrera, tu Palabra omnipotente se lanzó desde el cielo, desde el trono real, como un guerrero implacable, en medio del país condenado al exterminio. Empuñando como una espada afilada tu decreto irrevocable…» (Sab 18,14-15).

«La tradición cristiana aplica desde hace siglos este pasaje del libro de la Sabiduría a la Noche Buena. El pueblo elegido esperaba, en efecto, un Mesías poderoso que, desplegando la fuerza de su brazo aniquilaría a todos los enemigos de Israel y le otorgaría el status que se merecía por sobre todas las naciones.

«Sin embargo, ocurrió otra cosa. El texto sagrado llegó a su cumplimiento de formas impensadas. Y hoy nos sigue sorprendiendo, nos sigue desconcertando. Porque la Palabra omnipotente de Dios que viene «como ladrón en la noche», terrible, misteriosa, llega a nuestro pobre valle de lágrimas envuelta en pañales; porque se lanza desde el trono real y no encuentra ni siquiera un lugar en el albergue, yendo a parar a un pesebre rodeado de animales; porque este guerrero implacable viene en realidad desarmado y vulnerable, hecho Niño, empuñando la espada afilada del decreto irrevocable de su Amor.

«La Navidad trastoca todos nuestros parámetros, contradice todas nuestras predicciones, supera todas nuestras expectativas. Hoy, cuando se vuelven a poner de moda términos como «enemigo», para referirse a quien no comparte mis ideas y mi escala de valores, o «batalla cultural», entendiendo la lucha de una fuerza ideológica contra otra, hoy más que nunca los cristianos debemos dejarnos moldear por el misterio del pesebre; hoy, que se recurre con facilidad a la descalificación, el insulto, la humillación, la indiferencia o la cancelación del otro; hoy, que la violencia muchas veces se ha vuelto la forma de tratarnos entre nosotros; hoy, precisamente hoy, la Navidad tiene un mensaje revolucionario, una Palabra omnipotente según la impotencia del amor de Dios, que es más poderosa que los poderosos de este mundo. Como cristianos estamos invitados a abrir los sentidos, el entendimiento, la libertad y el corazón entero a este anuncio extraordinario.

«Que el Niño de Belén, Jesucristo Señor del universo y de la historia, vuelva a tocar los corazones de cada uno de nosotros; que el mensaje contracultural del pesebre se despliegue con toda su fuerza en la vida de cada una de nuestras comunidades».

Sergio Alfredo Fenoy, Arzobispo de Santa Fe / Matías Vecino, Obispo auxiliar