Santa Fe, 03-03-2026
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Reforma Día 1: Inicio con mucha pirotecnia y cierre con consenso

14-07-2025

La jornada inaugural de la Convención Constituyente estuvo marcada por las peleas.

Este lunes 14 de julio, en la sede de la Legislatura, comenzó la Convención Reformadora de la Constitución de la Provincia de Santa Fe. El acto de apertura de sesiones estuvo encabezado por el gobernador Maximiliano Pullaro, la vicegobernadora Gisela Scaglia, la presidenta de la Cámara de Diputadas y Diputados, Clara García, y el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Roberto Falistocco.

“Iniciamos esta Convención Reformadora con el desafío de honrar esa tradición federal, humana y democrática de Santa Fe. Nos toca estar a la altura de ese legado que nos hizo una provincia invencible y a la altura de una sociedad pujante. Entendemos que reformar no es un gesto técnico, es un acto político y cultural, un momento fundacional que expresa qué sociedad queremos ser”, indicó Pullaro en su discurso de apertura.

Ese momento, marcó la primera diferencia en la mañana, que ya se había visto alterada por la ausencia obligada de Alejandra «Locomotora» Oliveras. Desde la oposición, fundamentalmente del bloque que lidera Amalia Granata, le recordaron a Pullaro que en la Asamblea se desempeña como convencional constituyente y no tiene «coronita» para dar un discurso que lo posicione por encima de los demás.

La segunda pelea estuvo dada sobre el debate de quién debía tomar juramento a los 69 constituyentes. El oficialismo había llegado con la idea de que fuera el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Roberto Falistocco, por ser quien encabeza el Tribunal Electoral. Sin embargo, tuvo que ceder al pedido de la oposición, que entendía que al ser un órgano autónomo, le correspondía a uno de los convencionales estar a cargo del acto. Por lo tanto, Falistocco sólo le tomó juramento al constituyente de mayor edad, Osvaldo Sosa, como presidente provisional, y a la convencional Candela Rodríguez, la más joven, como secretaria. Luego sí Sosa tomó juramento a los restantes convencionales, y allí surgió una nueva batalla.

La justicialista Lucila De Ponti expuso que había asambleístas a los que se les negó la posibilidad de hacer un juramento «personalizado», porque no se podían correr los límites de las fórmulas de juramento. A pesar de ello, muchos tomaron el micrófono del estado y dijeron igual las palabras que supuestamente habían sido censuradas. De Ponti, por ejemplo, pudo jurar por la memoria de Juan Domingo y Eva Perón.

A continuación, se definió como presidente de la Convención al senador provincial y convencional Felipe Michlig, y como vicepresidentes a los convencionales Diego Giuliano (1°), Marcos Peyrano (2°), y Daiana Gallo Ambrosis (3°). La ocasión fue aprovechada por Granata para refrendar una vez más su guerra encarnada contra Michlig. Lanzó un listado de supuestos delitos cometidos a lo largo de su carrera política.

El titular de la UCR santafesina optó por no responderle, pero tuvo como defensora a Lucía Masneri. La convencional de Unidos, sacó varios papeles sobre su banca y leyó las absoluciones que la Justicia había emitido sobre todas esas acusaciones. Evidentemente, contaba con el dato previo del ataque verbal de Granata, porque tenía los fallos impresos para poder responderle a la mediática diputada, quien antes de pelear con Michlig, ya había presentado una impugnación sobre la banca de «Locomotora» Oliveras, asegurando que no tiene domicilio en Santa Fe. Sí, el muerto se ríe del degollado.

Y finalmente llegó el turno de la madre de todas las batallas del día: El reglamento de funcionamiento de la Convención. Varios bloques llegaron con proyectos propios y los opositores acusaron al oficialismo de tener poca vocación de diálogo. La situación los obligó a pasar a un cuarto intermedio de tres horas, que terminaron siendo seis.

Al retomar la sesión, se aprobó que la convención constituyente se extenderá por 60 días, es decir que se hará uso de la prórroga habilitada. Además se estableció que el quorum se logrará con 36 convencionales presentes y que las reformas se realizarán por mayorías simples. En caso de empate, será el presidente con su voto el que desempatará.